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La comparación entre el Precio de Venta al Público de referencia elaborado por el regulador y los valores fijados por el Poder Ejecutivo mostró que las naftas quedaron prácticamente alineadas con el cálculo técnico, mientras que el gasoil recibió un tratamiento diferente.
La baja de los combustibles anunciada por el Poder Ejecutivo para julio dejó un dato que trasciende los nuevos valores en surtidor. Por segundo mes consecutivo, la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua publicó el Precio de Venta al Público de referencia, lo que permitió comparar, por primera vez con mayor precisión, el cálculo técnico del regulador con la decisión final adoptada por el Gobierno.
El resultado muestra dos criterios claramente diferenciados. Mientras la nafta Súper quedó prácticamente alineada con el precio de referencia elaborado por URSEA, el gasoil volvió a ubicarse varios pesos por debajo de ese valor, reflejando una decisión deliberada de amortiguar su impacto sobre determinados sectores de la economía.
UNA DIFERENCIA QUE MARCA LA ESTRATEGIA OFICIAL
El informe de URSEA había calculado un Precio de Venta al Público de referencia de 87.64 pesos por litro para la nafta Súper 95 y de 62.81 pesos para el gasoil 50S. Finalmente, el Poder Ejecutivo resolvió fijar la nafta Súper en 88.67 pesos, apenas 1.03 pesos por encima del cálculo técnico.
La situación fue distinta para el gasoil. Aunque el regulador había estimado un precio de referencia de 62.81 pesos por litro, el valor oficial quedó establecido en 58.68 pesos, es decir, 4.13 pesos por debajo.
La diferencia confirma que, aun dentro de la metodología vigente, el Ejecutivo continúa utilizando la facultad prevista en el Decreto Nº 130/025 para aplicar criterios diferenciados según el combustible.
“EL ESFUERZO LO ESTÁ HACIENDO EL ESTADO”
Consultado por Surtidores, el exsubsecretario de Industria y actual diputado por Paysandú, Walter Verri, consideró que la decisión va en la dirección correcta y destacó que las naftas hayan quedado prácticamente alineadas con el Precio de Paridad de Importación.
“Cuando los combustibles están alineados al PPI las cosas están bien y es lo correcto. Y cuando no están alineados, pero quedan por debajo del PPI, también me parece bien porque el esfuerzo lo está haciendo el Estado y no el contribuyente“, afirmó.
Respecto al diesel, sostuvo que la reducción representa un alivio para la actividad económica, aunque aclaró que no alcanza para recuperar competitividad.
“El gasoil no debía haber bajado según el cálculo técnico y, sin embargo, bajó. Eso implica un esfuerzo fiscal para las arcas de ANCAP, pero termina beneficiando a la gente. Es un alivio menor, porque seguimos teniendo uno de los combustibles más caros de la región y del mundo“, señaló.
LOS SOBRECOSTOS SIGUEN PENDIENTES
Más allá de valorar la decisión oficial, Verri relató que todavía existen factores que continúan encareciendo los combustibles. Entre ellos mencionó el ajuste incorporado al precio final, que representa aproximadamente 1.20 pesos por litro y que, según estimó, genera una recaudación anual de entre 70 y 100 millones de dólares.
“Ese sobreprecio sigue existiendo y debería corregirse. Es una carga que termina pagando el consumidor y que responde a ineficiencias o necesidades de recaudación del Estado“, expresó.
El legislador también sostuvo que la rebaja anunciada no modifica de manera sustancial la situación del sector productivo. “No creo que resuelva los problemas de competitividad. Es un paso en la dirección correcta, pero todavía estamos lejos de tener combustibles competitivos frente a los países de la región”, mencionó.
Verri consideró que, si las cotizaciones internacionales del petróleo se mantienen en los niveles actuales, el escenario podría abrir espacio para nuevas reducciones en los próximos meses. “Si el barril continúa en estos valores, seguramente el mes próximo la baja tenga que ser significativamente mayor“, concluyó.

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