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La combinación de sensores, telemedición e inteligencia artificial comienza a transformar la operación de las expendedoras.
La transformación digital ya dejó de ser una promesa para convertirse en una realidad dentro de las Estaciones de Servicio. Lo que hasta hace pocos años se limitaba a controles automatizados hoy evoluciona hacia plataformas capaces de interpretar grandes volúmenes de información para prevenir inconvenientes antes de que aparezcan, mejorar la eficiencia de la operación y administrar con mayor precisión los recursos.
Para Daniel Perchman, gerente de ARPEC Uruguay, este proceso ya está en marcha y cobrará aún más fuerza con la incorporación de inteligencia artificial, una tecnología que aprovechará toda la información generada diariamente por las propias instalaciones.
LA SEGURIDAD IMPULSA LA EVOLUCIÓN TECNOLÓGICA
Perchman explicó a Surtidores que las exigencias establecidas por URSEA aceleraron la adopción de soluciones orientadas al control ambiental y al seguimiento permanente de las instalaciones.
“Se están colocando equipos y sistemas de control ambiental como las consolas de telemedición, el Sistema de Reconciliación de Inventario, sistemas de gestión con identificación del cliente y del pistero que lo atendió, además de la posibilidad de acceder a esa información de manera remota”, señaló.
El ejecutivo agregó que estas herramientas se complementan con procedimientos de control de estanqueidad bajo estándares internacionales y dispositivos de supervisión de intersticios, capaces de advertir cualquier anomalía antes de que se convierta en un problema mayor.
“Hoy las instalaciones se están realizando de manera que permitan implementar sistemas de monitoreo medioambiental empleando cañerías de plástico y tanques con doble contención”, indicó, al destacar que cada uno de esos componentes incorpora sensores destinados a alertar de inmediato ante cualquier pérdida.
INFRAESTRUCTURA PREPARADA PARA EVITAR RIESGOS
Además de almacenamientos de doble pared y las cañerías especialmente diseñadas para este tipo de operación, las nuevas estaciones incorporan contenedores impermeables en los puntos más sensibles de la instalación.
“También se colocan contenedores de plástico impermeables en las zonas de descarga de combustible, sobre los tanques y debajo de los surtidores. Para todos estos puntos existe un kit de sensores para alertar inmediatamente por cualquier pérdida”, explicó.
Según el especialista, esta arquitectura fortalece la protección ambiental y facilita una respuesta inmediata frente a cualquier incidente.
CARGADORES RÁPIDOS: UN NUEVO DESAFÍO PARA LAS ESTACIONES
La expansión de la electromovilidad también obliga a replantear el diseño tradicional de las bocas de expendio.
“Desde el punto de vista de la seguridad, el desafío es compatibilizar la instalación eléctrica de gran potencia con zonas peligrosas clasificadas por la presencia de vapores inflamables”, afirmó Perchman.
El gerente de ARPEC sostuvo que la ubicación de los cargadores debe estudiarse cuidadosamente para no interferir con la circulación de clientes, camiones cisterna y proveedores, teniendo en cuenta que los vehículos permanecerán estacionados durante un período considerable mientras realizan la recarga.
EL PRÓXIMO PASO: ANTICIPARSE A LAS FALLAS
A juicio del ejecutivo, el mayor salto llegará cuando la inteligencia artificial comience a trabajar sobre el enorme caudal de información que actualmente generan plataformas como el SIR.
“La inteligencia artificial tendrá un impacto muy importante en la gestión de las Estaciones de Servicio, especialmente cuando se combine con sistemas que ya generan grandes volúmenes de información”, aseguró.
Actualmente esas herramientas permiten detectar pérdidas de combustible, diferencias en los inventarios y posibles fugas. Sin embargo, Perchman considera que la siguiente etapa cambiará por completo la forma de administrar una estación.
“La IA permitirá ir un paso más allá, no solo identificar anomalías, sino también predecirlas antes de que ocurran. Podrá detectar patrones de comportamiento que anticipen fallas en despachadores, sensores de tanque o errores operativos”, remarcó.
De esa manera, será posible planificar tareas de mantenimiento preventivo, disminuir interrupciones del servicio y aumentar la confiabilidad de toda la instalación.
CADA CARGA GENERARÁ INFORMACIÓN PARA TOMAR MEJORES DECISIONES
La aplicación de estos algoritmos también tendrá impacto en la planificación del abastecimiento y en el uso eficiente de la energía.
“Analizando el historial de ventas, las entregas, la estacionalidad e incluso variables externas como el clima o eventos locales, la IA podrá estimar con mayor precisión cuándo y cuánto combustible solicitar”, explicó.
Perchman añadió que esa misma capacidad de análisis permitirá administrar de forma más eficiente el funcionamiento de bombas, iluminación, climatización y equipos de refrigeración, adaptando automáticamente su consumo a la actividad diaria de cada establecimiento.
Para el gerente de ARPEC, el futuro del sector no dependerá únicamente de incorporar nuevos equipos, sino de la capacidad de interpretar la información que generan.
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