Activar/Desactivar Leer Página
Desde la Federación Rural piden una estrategia distinta para enfrentar la volatilidad internacional.
La discusión por los hidrocarburos volvió a instalarse con fuerza luego de las últimas referencias divulgadas por la URSEA y de las variaciones que mostró el petróleo en el mercado internacional. En medio de ese panorama, desde la Federación Rural surgieron cuestionamientos hacia la forma en que se viene administrando el valor del gasoil, justo cuando el agro atraviesa uno de los períodos de mayor actividad del año.
El asesor de la gremial, Milton Ramallo, aseguró a Surtidores Uruguay que el incremento acumulado golpea directamente a la producción y sostuvo que el sector enfrenta una situación especialmente delicada por coincidir con plena zafra. “El consumo de este trimestre es muy alto para nosotros. Gran parte de la actividad del agro se juega acá”, afirmó.
Según explicó, los últimos números divulgados por ANCAP ya mostraban un movimiento fuera de lo habitual en la demanda de gasoil. En marzo, recordó, las ventas crecieron cerca de un 30 por ciento, impulsadas en parte por empresas que decidieron adelantar compras frente a la posibilidad de nuevos aumentos.
Sin embargo, aclaró que esa alternativa no está al alcance de todos. “Hay productores que pueden almacenar y otros que viven prácticamente del consumo diario”, señaló.
DESDE EL AGRO PIDEN “AMORTIGUAR EL GOLPE”
Para la Federación Rural, el principal problema es que la suba de los hidrocarburos termina absorbida dentro de toda la cadena productiva sin posibilidad de trasladarla completamente a precios. “Ese costo termina siendo una pérdida”, relató Ramallo, al tiempo que remarcó que tanto el transporte como la producción agropecuaria trabajan con márgenes ajustados y sin capacidad de acompañar cada incremento.
Desde su óptica, el Gobierno debió haber optado por una estrategia de contención temporal frente al salto internacional del petróleo, evitando trasladar de inmediato toda la variación al surtidor.
DUDAS SOBRE EL SISTEMA DE AJUSTE
Otro de los puntos planteados tiene relación con el mecanismo utilizado para definir los precios locales. Ramallo cuestionó especialmente el esquema basado en promedios de meses anteriores, al considerar que genera desfases importantes en períodos de movimientos bruscos del mercado internacional.
“Hoy se termina absorbiendo todo el shock acumulado de abril y mayo de una sola vez”, manifestó. También mencionó que dentro del sector hubo sorpresa por la anticipación con la que la URSEA divulgó referencias sobre posibles variaciones de los combustibles y sostuvo que todavía existe incertidumbre respecto a cuál será finalmente la decisión del Poder Ejecutivo.
A su entender, el sistema actual termina dejando a la producción como principal absorbente del impacto económico, mientras el incremento de precios también eleva la recaudación tributaria vinculada,
PREOCUPACIÓN POR EVENTUALES CORTES DE ABASTECIMIENTO
Consultado sobre la situación logística frente a las medidas sindicales anunciadas por FANCAP, Ramallo explicó que hasta el momento no se registran faltantes importantes, aunque advirtió que las consecuencias suelen sentirse varias horas después de iniciada una interrupción.
El asesor ruralista indicó que una eventual afectación del suministro durante plena cosecha puede generar pérdidas económicas importantes, especialmente en tareas que dependen del clima y de tiempos muy ajustados.
DEJANOS TU COMENTARIO!