INICIO NEWSLETTER CONTACTO
Calendar Icon
Clock Icon 19:26
Ícono de calendario Miércoles, 25 de febrero 2026 Desafíos

Activar/Desactivar Leer Página

La recarga domiciliaria de autos eléctricos suma un nuevo desafío para las Estaciones de Servicio

Un gran porcentaje de las recargas se realiza de manera residencial y el esquema actual aún no resulta atractivo para operadores privados. Algunas estaciones ya registran caídas de ventas superiores al 10 por ciento.

Por Surtidores UY

El crecimiento del parque vehicular eléctrico en Uruguay dejó de ser una proyección para transformarse en una realidad medible. Durante 2025, más del 20 por ciento de los vehículos nuevos vendidos en el país fueron eléctricos, consolidando una tendencia que avanza con rapidez y comienza a impactar en distintos eslabones de la cadena energética.

En ese contexto, las Estaciones de Servicio enfrentan un doble desafío: acompañar la transición energética sin perder sustentabilidad económica. Desde la Unión de Vendedores de Nafta del Uruguay, su presidente, Daniel Sanguinetti, expresó a Surtidores que el desarrollo de la infraestructura de carga aún no presenta un modelo rentable para los operadores privados.

Arpec

 

UN MERCADO QUE YA MUESTRA VOLUMEN PROPIO

Sanguinetti reconoció que el impulso inicial de la electromovilidad está justificado para dinamizar el mercado, pero sostuvo que el fenómeno alcanzó una escala que obliga a revisar el enfoque de los incentivos.

“Hoy ya estamos en niveles donde más de uno de cada cinco vehículos que se venden es eléctrico. La tasa de sustitución viene creciendo rápidamente”, señaló.

Para el dirigente, este fenómeno evidencia que el mercado adquirió tracción propia. Sin embargo, ese avance no necesariamente se traduce en oportunidades de negocio para las estaciones tradicionales.

Ancap

 

EL PROBLEMA DE LA CARGA COMERCIAL

En este sentido, uno de los principales puntos de preocupación es la baja utilización de la red pública y comercial de carga. “El 80 por ciento de las recargas son domiciliarias. Solo el 20 por ciento se realiza en la red comercial”, explicó Sanguinetti.

Esa relación altera profundamente la lógica histórica de los emblemas. Mientras el abastecimiento de combustibles líquidos depende casi exclusivamente de la red comercial, el vehículo eléctrico traslada la mayor parte del consumo al hogar.

Esto implica que el cliente eléctrico visita mucho menos la estación, reduciendo no solo la venta de energía sino también las oportunidades asociadas a tiendas de conveniencia y otros servicios complementarios.

 

INVERSIÓN SIN RENTABILIDAD ASEGURADA

Desde 2022, cuando Uruguay fue sede de la Comisión Latinoamericana de Empresarios del Combustible, las delegaciones regionales asumieron el compromiso de acompañar las transformaciones energéticas en sus respectivos países. UNVENU mantuvo esa línea y viene dialogando con el Ministerio de Industria y con UTE para avanzar en la instalación de cargadores en estaciones.

Sin embargo, el punto crítico sigue siendo el modelo económico. “Queremos colocar cargadores eléctricos en las estaciones donde los clientes lo soliciten. El tema es que estamos buscando que sea rentable. Hasta ahora no se presentó un modelo que resulte atractivo para los particulares”, afirmó.

La inversión en infraestructura de carga implica costos relevantes en equipamiento, adecuación eléctrica y mantenimiento. Además el especialista sostuvo que uno de los mayores costos suele ser el hacer llegar la energía a esta estación. Este punto depende de la ubicación y el abastecimiento de alta potencia que haya en la zona, hasta en algunos casos es decisivo a la hora de evaluar la viabilidad de instalar cargadores. Sin un esquema claro de recuperación de inversión, los operadores dudan en avanzar masivamente.

“Naturalmente queremos que las estaciones se transformen. Fuimos agregando unidades de negocio. Tenemos ubicación estratégica, espacio, seguridad, iluminación, personal calificado y capacitado para brindar un buen servicio. Son activos que debemos aprovechar”, señaló el presidente de UNVENU.

La reconversión apunta a consolidar a la estación como centro integral de servicios, donde la energía, sea líquida o eléctrica, conviva con otras propuestas comerciales. No obstante, en áreas de mayor poder adquisitivo, donde la adopción de la electromovilidad es más acelerada, algunas estaciones ya registran caídas de ventas superiores al 10 por ciento.

REGLAS CLARAS PARA ACOMPAÑAR LA TRANSICIÓN

Desde la gremial no cuestionan el proceso de transición energética, pero sí plantean la necesidad de mayor previsibilidad. “Lo que queremos es que el Gobierno marque el rumbo y el ritmo. Cuando algo recién comienza necesita estímulo, pero llega un punto en que el mercado crece solo”, expresó Sanguinetti.

Icono de comentario

DEJANOS TU COMENTARIO!