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Ícono de calendario Miércoles, 30 de septiembre 2026 Incertidumbre

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La brecha técnica del gasoil se amplía y el sector productivo pide respuestas

La nueva estimación de URSEA llevó el PVP de referencia del gasoil 50-S a $80.54 por litro para octubre, mientras el Poder Ejecutivo define cuánto trasladará al mercado interno.

Por Surtidores UY

La próxima definición de los combustibles tendrá nuevamente al gasoil como uno de sus principales focos. El informe divulgado por URSEA este lunes elevó el Precio de Venta al Público de referencia del gasoil 50-S hasta $80.54 por litro, frente a los $73.18 calculados para setiembre y los $58.68 que rigen actualmente en los surtidores.

La actualización refleja el incremento registrado en los valores internacionales utilizados para elaborar el Precio de Paridad de Importación. De acuerdo con el organismo regulador, el PPI correspondiente al período comprendido entre el 26 de agosto y el 25 de setiembre volvió a mostrar una evolución ascendente en el caso del diésel.

Esto pone al Poder Ejecutivo ante un nuevo dilema. La ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, aclaró que el PPI constituye un insumo para la definición, pero que el Gobierno no tiene por qué replicarlo automáticamente.

Para Milton Ramallo, asesor económico de la Federación Rural del Uruguay, el problema trasciende la coyuntura internacional. El economista señaló a Surtidores que el gasoil constituye un insumo transversal para la actividad productiva y que sus variaciones terminan repercutiendo sobre distintas cadenas.

 

UNA DISTANCIA QUE VUELVE A CRECER

Según Ramallo, el problema aparece cuando la distancia entre el valor real y el subsidiado comienza a sostenerse durante períodos prolongados. A su entender, ANCAP y el Estado pueden amortiguar determinados movimientos internacionales cuando se trata de situaciones excepcionales, pero no resulta razonable que una diferencia significativa permanezca indefinidamente sin que se conozca con claridad cómo se financia.

El planteo adquiere mayor relevancia en un momento en que el petróleo permanece elevado y los derivados muestran una presión incluso mayor. Para el economista, no alcanza con observar únicamente la cotización del barril, sino que también debe analizarse qué ocurre con los productos refinados que finalmente determinan buena parte del costo.

 

EL DEBATE SOBRE LOS SUBSIDIOS

El representante de la Federación Rural cuestionó el mecanismo mediante el cual se contienen los valores internos y, particularmente, la existencia de subsidios cruzados que puedan terminar trasladando costos entre diferentes actividades.

Su argumento es que el gasoil utilizado como insumo productivo no debería soportar cargas destinadas a financiar indirectamente otros componentes de la economía.

Desde su perspectiva, cuando una empresa productiva debe competir con actores de otros países, cualquier costo energético adicional termina afectando sus posibilidades de competir. Por eso consideró necesario transparentar qué parte del precio responde al costo real del combustible y qué parte a una decisión de política económica.

Ramallo también marcó una diferencia con determinadas inversiones de gran porte que pueden acceder a beneficios fiscales específicos. Según su planteo, mientras las empresas instaladas en Uruguay afrontan los costos internos, algunos proyectos de gran escala pueden obtener condiciones particulares para determinados componentes de su estructura. “Quienes pagan el full price somos siempre los que estamos adentro”, afirmó.

 

URSEA COMO PARÁMETRO

En este punto aparece el rol de URSEA. Para la Federación Rural, contar con un indicador público y elaborado bajo una metodología conocida permite determinar con mayor claridad cuánto se está apartando el precio interno de las condiciones internacionales.

Por su parte, Cardona agregó que la ventana de análisis ya no se limita a un único mes, sino que incorpora el cierre de 2026 y el primer trimestre de 2027. La decisión sobre los precios de los combustibles también contempla, según explicó, las necesidades de abastecimiento y las hipótesis que maneja ANCAP para sus compras de petróleo.

Para Ramallo, si el Poder Ejecutivo decide apartarse de la evolución que muestran las referencias internacionales, esa diferencia debería quedar explícita y poder identificarse como una decisión de política económica.

Arpec

 

EL PETRÓLEO Y UN MERCADO EN TRANSFORMACIÓN

El empresario relativizó la posibilidad de que el Brent permanezca indefinidamente en los niveles actuales. A su entender, parte del movimiento responde al shock generado por el conflicto en Medio Oriente y a la incertidumbre sobre el abastecimiento energético.

Si las condiciones extraordinarias desaparecen, el mercado podría corregir parte de la suba. Pero mientras eso no ocurra, Uruguay debe definir cómo administra el impacto sobre sus cuentas y sobre los distintos sectores que utilizan combustibles como insumo prioritario.

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