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A las críticas de la oposición por el reciente ajuste se sumó un planteo impulsado en Rivera por representantes de todos los partidos políticos, que solicitaron medidas para achicar la diferencia de precios con Brasil y evitar la pérdida de actividad económica en la frontera.
La decisión del Gobierno de aumentar el precio del gasoil volvió a encender una discusión que atraviesa desde hace años al sector energético uruguayo: el impacto de los combustibles sobre la competitividad de la economía. Mientras desde la oposición cuestionan que el ajuste se haya aplicado pese a recomendaciones técnicas que apuntaban en otra dirección, en la frontera norte crecen los reclamos para reducir las diferencias de precios con Brasil, una situación que continúa afectando las ventas locales y el movimiento comercial.
EL GASOIL EN EL CENTRO DE LA DISCUSIÓN
Uno de los cuestionamientos más directos surgió desde el diputado nacionalista Diego Echeverría, quien sostuvo públicamente, que el incremento del gasoil repercute sobre toda la cadena económica debido a su incidencia en el transporte de mercaderías y en múltiples actividades productivas.
El legislador afirmó que la medida genera mayores costos para transportistas y productores, particularmente en un contexto donde muchas empresas ya enfrentan dificultades para trasladar esos incrementos a los contratos previamente acordados con sus clientes.
Las declaraciones aparecen luego de que el Poder Ejecutivo resolviera aumentar el precio del combustible, una decisión que generó debate debido a que los informes técnicos previos habían marcado un comportamiento diferente en las referencias internacionales.
RIVERA LLEVA EL RECLAMO A MONTEVIDEO
Asimismo, en las últimas horas, la Junta Departamental de Rivera aprobó por unanimidad una solicitud dirigida al presidente Yamandú Orsi, al Ministerio de Economía, al Ministerio de Industria y a ANCAP para que analicen medidas que permitan mejorar la competitividad de los combustibles en los departamentos fronterizos.
Según fuentes de Surtidores, el planteo fue respaldado por representantes del Frente Amplio, Partido Nacional y Partido Colorado, un hecho poco frecuente que refleja la magnitud de la preocupación existente en una de las zonas más expuestas a las diferencias de precios con Brasil.
Los ediles señalaron que, incluso en los escenarios más favorables, la brecha supera los 10 pesos por litro, situación que continúa impulsando el abastecimiento del otro lado de la frontera. Según argumentaron, esa realidad repercute sobre las Estaciones de Servicio, el comercio local y el empleo, además de afectar la actividad económica en general.
EL IMESI VUELVE A LA AGENDA
Dentro de las alternativas planteadas aparece nuevamente la posibilidad de revisar el IMESI aplicado a los combustibles en los departamentos fronterizos.
Los representantes departamentales sostienen que una reducción de la carga impositiva permitiría recuperar competitividad frente al mercado brasileño y contribuiría a retener consumo dentro del territorio nacional. Asimismo, recordaron antecedentes en los que medidas de este tipo generaron una mejora en las ventas de combustibles y un mayor dinamismo comercial en la región.
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