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La Confederación de Cámaras Empresariales analiza cambios en la estructura de los hidrocarburos y no descarta plantear modificaciones en el mecanismo de fijación de tarifas.
En el marco de la futura Ley de Competitividad e Innovación, impulsada por la gestión del gobierno actual, el precio de los combustibles vuelve a instalarse en el centro del debate económico. La Confederación de Cámaras Empresariales trabaja en una serie de propuestas que podrían impactar en el sistema de fijación de precios vigente.
El presidente de la CCE, Leonardo Loureiro, confirmó que el sector está analizando “la estructura de costos de los combustibles y distintos esquemas que hoy inciden en los precios relativos de la economía”. Según explicó, las iniciativas pueden ir en dos direcciones: desde impulsar una baja en los precios hasta proponer cambios en el mecanismo actual.
EL SISTEMA ACTUAL, BAJO ANÁLISIS
El documento, que aún no está cerrado, incluirá además aspectos regulatorios y planteos vinculados a la Comisión de Aplicación de la Ley de Inversiones, en una estrategia más amplia para mejorar la competitividad. La presentación formal ante el Ministerio de Economía y Finanzas tiene como fecha límite el próximo 24 de abril.
El proceso se da a partir de la convocatoria del gobierno, encabezado por Yamandú Orsi y el ministro Gabriel Oddone, a distintos actores para aportar propuestas que permitan construir un país “más ágil y accesible”, reduciendo trabas burocráticas.
UN DEBATE QUE PUEDE ESCALAR
Mientras desde el sector empresarial se abre la puerta a posibles cambios, desde el ámbito técnico se defienden algunos de los pilares del esquema vigente. En el marco del webinar “Política fiscal bajo incertidumbre: gestionar choques y preservar sostenibilidad”, organizado por la Plataforma Fiscal para América Latina y el Caribe del Banco Interamericano de Desarrollo y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, el economista Eduardo Fernández Arias, integrante del Consejo Fiscal Asesor, sostuvo que el mecanismo uruguayo de fijación de precios permite amortiguar la volatilidad internacional a través de ajustes graduales.
“El sistema filtra los cambios del precio internacional del crudo a medida que se consolidan como permanentes”, explicó, al tiempo que reconoció que se trata de un modelo discutido y aún en proceso de maduración. En ese sentido, advirtió que trasladar de forma directa las variaciones del mercado internacional podría generar impactos más bruscos en la economía local.
Distintas fuentes del mercado expresaron a Surtidores que cualquier modificación en la estructura o en el sistema de fijación de precios podría tener efectos directos sobre la dinámica comercial de las Estaciones de Servicio.
QUÉ MUESTRAN LOS NÚMEROS DE ANCAP
Por otro lado, en las últimas horas, ANCAP aportó nuevos elementos al debate. Desde la empresa estatal, dieron a conocer que en el precio de la gasolina Súper 95, que se ubica en 82.27 pesos por litro, cerca del 45 por ciento corresponde a impuestos y tasas, mientras que el 39 por ciento se explica por el ingreso de la propia compañía y un 16 por ciento por costos de comercialización.
En el caso del gasoil 50S, con un precio de 50.63 pesos por litro, la estructura difiere: el 56 por ciento corresponde al ingreso de ANCAP, el 24 por ciento a impuestos y el 20 por ciento a la cadena de comercialización.
A su vez, los datos oficiales muestran que actualmente los combustibles se ubican por debajo del Precio de Paridad de Importación definido por la URSEA, lo que implica que la petrolera está percibiendo ingresos inferiores a los que marcaría la referencia internacional.

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